Prólogo

Vísperas

150 AÑOS DE AMOR

¿150 años?
Sí, si se reparte entre dos.

¿150 años de amor?
– Y m
uchos más si se construye entre dos.

1.a jornada

Ella se fue a la casa de él…
«Bienvenida a nuestro futuro hogar.»
«Quiero habitar tu casa, quiero habitar tu corazón, quiero habitar tu memoria y tus sueños.»
… y juntaron sus respectivos horizontes.

Pero también tuvieron que reconocer sus itinerarios anteriores –¡tan diferentes!– y aprender a combinarlos.

Intercambio de regalos:
– «Quand il me prend dans ses bras
Il me parle tout bas
Je vois la vie en rose.»
–«Quizá había que pasar por tanta zozobra,
por tanta espera,
para encontrarte.»

2.a jornada

Era tiempo de pandemia y confinamiento.

Fuera, el mundo era mortecino…
pero dentro señoreaba la alegría.

Algunas personas allegadas mostraron su satisfacción  al conocer la nueva situación de ambos; otras, preocupación o duda; algunas, incluso, decepción… pero todas las reacciones resultaron estimulantes.

3.a jornada

–Hay que ventilar la casa para suprimir malos olores y polvos nocivos.
–Sí… pero encontraremos huellas de otras mujeres que pasaron por aquí.
–Estupendo. Eso me ayudará a comprender tu trayectoria.

4.a jornada

 Por supuesto, se compartían toses y lumbalgias pero, sobre todo, se compartían proyectos y tareas, preocupaciones y remembranzas, juegos y banquetes, sueños y sueños…

5.a jornada

La esforzada tarea de reordenar el espacio y los muebles y objetos tenía su premio: en algunas ocasiones encontraban versos que, bien colocados, aumentaban prodigiosamente su valor:

«Te activo, me descifras.»

«Tenemos, Amor, toda la vida por delante.»

«¡Amar, amar, para cantar la vida!
¡Amar, amar para vencer la muerte!»

6.a jornada

Coincidieron con Bertrand Russell:
«Tres pasiones sencillas han ocupado mi existencia: el ansia de amor, la búsqueda incesante del conocimiento y una inmensa piedad por el sufrimiento de las humanidad.»

Ambos aprendían constantemente.
Por ejemplo:
No es lo mismo mirar frente a un espejo (donde se ve uno mismo) que hacerlo frente a un cristal limpio de ventana (donde se ve el mundo).

7.a jornada

Era tiempo de confinamiento…

Pero ciertos conjuros transformaban, de pronto, la casa cerrada en un prado florido donde los besos se mezclan con las flores o en una ventana de cortejo donde el galán consigue con sus palabras susurradas traspasar la celosía y obtener de la mujer miradas de emoción y de futuro.

8.a jornada

El Amor puede clasificarse como hizo don Quijote con los linajes.
Ellos habían elegido el primero. (El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, segunda parte, capítulo VI.)

9.a jornada

En ocasiones, la casa se llenaba de personajes y convivían con ellos como compañeros de una misma civilización: Gilgamesh y Enkidu, Odiseo y Penélope, Rodrigo y Jimena, Teresa y Juan de la Cruz, Don Quijoje y Sancho, don Pablos, Elizabeth Bennet y sus hermanas, Demetrio Rendón Willka, Manolillo Hernández… En ocasiones solo eran un Adán y una Eva refugiados en una cueva primitiva sin tiempo y sin espacio.

10.a jornada

Nunca fueron tan relativos el tiempo y el espacio.

24 horas pueden encerrarse en un instante y un minuto durar tanto como el ciclo de nuestro astro rey.

Para jugar al «Aquí te pillo» toda la casa tenía menos extensión que una baldosa pero un pliegue de la sábana se expandía para que habitaran en él todas las galaxias.

11.a jornada

A veces se sentían como si galoparan; a veces, como si estuvieran horas y horas sentados al borde del camino viendo pasar la Vida por delante.

12.a jornada

Hablaban, hablaban mucho: conversaban, dialogaban, platicaban, peroraban, charlaban, comentaban, parlamentaban, debatían, departían…

Me gustas cuando hablas
Porque invocas a la Vida
y traes a mi mente
recuerdos y horizontes.

13.a jornada

Cuidar el lenguaje para fortalecer el pensamiento (y viceversa).
Por ejemplo, conjugar verbos que contengan el prefijo ‘con’ (‘com’ ante b o p):

combinar, comenzar, compadecer, compartir, compenetrar(se), compensar, comportar(se), comprender, complementar, comprometer(se), comunicar(se),

conceder, concienciar(se), conciliar, concordar, concretar, concurrir, condonar, conectar, confirmar, confitar, (re)confortar, conjugar, connotar,
conseguir, conservar, constituir, construir, consultar, conversar, convivir.

14.a jornada

La casa permanecía blindada para el virus pero abierta (gracias a las nuevas tecnologías) a familiares y amigos.

Compartían el espacio y las tareas:
En la cocina, ollas, horno y estropajo; en el aseo, la limpieza; en el salón, la cultura. En el dormitorio, los sentidos y los sueños.
Siempre con el lema-anagrama RES (Respeto – Erotismo – Superación).

 

15.a jornada

Mi casa ya no es mi casa,
que es nuestra casa querida,
en bello hogar transformada.

Fin del Prólogo

Acerca de Ch. Abada

Escribo (torpemente) para encontrar personas y (quizá) para encontrarme a mí mismo. Todavía no tengo claro (ni siquiera después del excelente tratamiento de mi psiquiatra MS) si soy un débil que se hace el fuerte (para disimular su miedo ante los poderosos) o soy un fuerte que se hace el débil (para llamar la atención de las personas generosas). Con Terencio, «Nada humano me es ajeno»; con Goya, «Aún aprendo».
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