E-04

Querida Ex:

Me acusas de estar obsesionado con el sexo y vienes a decir que eso ha sido una de las causas de nuestra ruptura.

De la forma más rotunda te digo que me dolería muchísimo y hasta me ofendería si en este reproche hay la más mínima acusación de haber forzado en alguna ocasión nuestras relaciones íntimas, de haber reclamado por activa o por pasiva el terrible «débito conyugal» que durante generaciones, hasta nuestras abuelas y nuestras madres, atormentó a las mujeres; en suma, rechazo tajantemente cualquier insinuación de haber abusado de mi condición de varón para disfrutar de forma egoísta o brutal del sexo. Muy al contrario creo que, aunque como era normal en nuestra sociedad, recibí una educación machista, pronto comprendí que la mujer no puede ser propiedad de ningún hombre, sea padre, marido o amante y aprendí a respetar su cuerpo y su personalidad…

Pero si tu reproche va dirigido al hecho de haberte deseado apasionadamente, de haberme entregado a nuestra relación carnal con todo el ímpetu del que soy capaz, no tengo más remedio que darte la razón y trataré de comprender por qué ahora eso te parece tan mal… Pero también te pido que intentes tú comprender mi actitud de entonces y mi reivindicación de ahora. Desde que te conocí sentí una atracción irresistible hacia ti. Todos mis sentidos se activaron desde el primer momento: te miraba y sólo veía belleza; a tu lado percibía tu olor como una llamada ancestral tanto como tu risa que siempre me ha penetrado; y cualquier parte de tu cuerpo que tocara me electrizaba; como siempre te dije, el sabor de tu piel, ¡el sabor de tus besos!, me embriagaba… Y sabes que en el abrazo, nuestros cuerpos se acoplaban y nos ordenaban: «¡Más, más!»… Así surgió el deseo, así se mantuvo y se acrecentó el deseo y así pervive en mi corazón aunque sé que estamos en otra etapa y que tu piel me está vedada, que tus llamadas ancestrales no se dirigen a mí, que no puedo tener tus besos y tu abrazo… Pero te pido que igual de segura que te sientes en este presente te sientas en aquel pasado, que no lo veas de otra forma que como fue: dos cuerpos (y dos almas) intentando hacerse uno, interpenetrándose, fundiéndose. Por supuesto, puedes pensar que toda esa fuerza era más bien unilateral, la combinación de un activo (incluso un hiperactivo) y una pasiva simplemente condescendiente pero te pido que rememores algunos momentos que yo recuerdo vívidamente (quizá porque tu vehemencia me convertía en espectador excepcional) y que serían representativos de otros muchos: aquella tarde-noche en el hotelito rural, con sauna y jakuzzi y champán compartidos, con «lluvias doradas» y «soles ardientes»…; aquella madrugada que llamaste a mi puerta y que yo comencé «suave y despacio», como sabía que te gustaba, pero tú, que ibas «sin freno», convertiste mi cama en el campo de batalla más hermoso de todos los tiempos…; aquella noche en el cine en que sugeriste ocupar la última (y solitaria) fila para entregarnos como adolescentes a la torpe y vehemente fusión de nuestros cuerpos…

En todos ellos (y en muchos más) he sentido tu ardor tan grande (quizá más) como el mío, en todos ellos he sentido cómo tú también buscabas la «resurrección de la carne» (que no otra cosa es la cópula) y cómo al mezclar y derramar nuestros fluidos estábamos haciendo amor, no sólo sexo sino, sobre todo, amor…

Con el cariño de entonces y el de ahora. Ch. Abada

Anuncios

Acerca de Ch. Abada

Escribo (torpemente) para encontrar personas y (quizá) para encontrarme a mí mismo. Todavía no tengo claro (ni siquiera después del excelente tratamiento de mi psiquiatra MS) si soy un débil que se hace el fuerte (para disimular su miedo ante los poderosos) o soy un fuerte que se hace el débil (para llamar la atención de las personas generosas). Con Terencio, «Nada humano me es ajeno»; con Goya, «Aún aprendo».
Esta entrada fue publicada en Cartas a una ex despechada, Deseos. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s