El fuego

Como cada uno de los cuatro elementos en que nuestros sabios abuelos helenos dividían la Naturaleza, el fuego está siempre presente en nuestras vidas, también en nuestros sentimientos. Percibimos la luz (el calor, el fuego) y nos dejamos penetrar por ella. A veces nos abrasamos. A veces el triángulo del fuego nos involucra de tal suerte que somos a la vez el calor, el combustible y el oxígeno necesario y amamos ese triángulo, esas tres partes por separado pero también su fusión porque intuimos que el fuego puede ser el final de todo pero también el principio.

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Acerca de Ch. Abada

Escribo (torpemente) para encontrar personas y (quizá) para encontrarme a mí mismo. Todavía no tengo claro (ni siquiera después del excelente tratamiento de mi psiquiatra MS) si soy un débil que se hace el fuerte (para disimular su miedo ante los poderosos) o soy un fuerte que se hace el débil (para llamar la atención de las personas generosas). Con Terencio, «Nada humano me es ajeno»; con Goya, «Aún aprendo».
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